Aprovechando las tecnologías y recordando los encuentros de poetas, nos reencontramos con Diana Juárez Rodríguez, una poeta alegre, reconocida por su trabajo “Campanita negra” con el Premio Tabasco de Poesía José Carlos Becerra 2011, así como por “Soltar la mano del tiempo” con el Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2011. Hoy explora de forma creativa, aportar en la construcción de una expresión artística, la Videopoesía.

—A ti en lo personal, ¿qué te motiva a escribir?

—Para mí escribir es como ordenar mi mente, “como que es un lío y cuando tú escribes le pones orden a ese lío”, es como un ejercicio que hago para entenderme a mí misma, para mí eso es lo más importante, “es como hacer ejercicio, así un poco me ordeno porque soy un caos, como que eso me ayuda bastante”.

Para sacar un libro me tardo un montón, “ahora tengo otros libros, pero no los he publicado, así que no soy una persona frenética por publicar”, hay quienes sí, “yo soy de esas personas que se toman su tiempo”. Pero el ejercicio de la escritura, ese si es constante.

—Con tu libro Soltar la mano del tiempo ¿Cuáles fueron los principales obstáculos a los que te enfrentaste cuando decidiste, quiero publicar?

Esos libros los publiqué porque gané un premio en 2011, cuando ganas un premio casi siempre te dan la publicación, “te dan 100 libros, a mí se me fueron rapidísimo entre los regalados y los vendidos, y luego como que te den regalías, pues no”, porque por ello te dan el premio. Luego pensé en reeditarlo o buscarle otro tipo de publicación, pero siempre está quien te dice “ya mejor publica algo nuevo, y lo que estoy escribiendo aún no me animo a sacarlo”.

Me hubiera gustado tener más ejemplares o tener otro tipo de difusión. Creo que la mayoría de las personas busca auto-promocionarse y “algunos somos muy mensos para eso, entonces yo no busqué presentarlo, por ejemplo, aquí en la ciudad de México, no busqué presentaciones en otros lugares, también yo no soy muy brillante en esa área”. El gobierno de Chiapas si tenía una estrategia y lo distribuyeron en sus bibliotecas, tan así que al segundo año ya no había, “yo quise comprar más pero ya no había, seguramente había en el pueblo de no sé dónde, en la librería del no sé qué y así, rastrearlos estaba muy cañón, pero por ahí a veces si los he encontrado, una amiga se encontró dos ejemplares en una librería y otra amiga se encontró uno en una librería de viejo acá en la ciudad de México, afortunadamente el libro no estaba firmado, era nuevo”.

“Lo que fue así terrible, fue el otro libro, Campanita Negra que fue premio José Carlos Becerra, ahí sí que no los distribuyeron, ahí era como que un buen día sacaban una mesa afuera de palacio de gobierno y ya, libros a 20 pesos y ya”. Es muy triste lo que hacen con los libros, los olvidan en un lugar (o almenos así era hace unos años, no sé ahora). “No es la culpa del libro, ya que dijeras, bueno qué libro tan chafa, pero no, ni siquiera tenía esa oportunidad de ser conocido”. Luego cuando me han dicho “tu libro ¿dónde lo conseguimos?, no tengo idea, no sé, debe estar en algún lugar del universo, pero no sé dónde”.

—¿Has probado las versiones digitales?

—“Sí los tengo en digital, creo que en algún lugar se puede descargar, al menos Soltar la mano del tiempo, sí está en alguna página”, así es como lo he rolado, “sino pues qué sería, nadie me creería que publiqué un libro alguna vez”.

—¿A ti te gustaría contar con una estrategia de promoción y difusión de tu trabajo?

—He pensado en hacer una reedición para Soltar la mano, con ilustraciones o hacer video poemas “aunque es un trabajal”.

—¿Cuál es tu experiencia con los audiolibros?

—“Totalmente a favor de los formatos digitales. Lo de los audiolibros me parece algo muy chido, yo he escuchado audiolibros”, cuando empezó la pandemia estaba muy asustada y muy nerviosa, “igual soy un poco acelerada, entonces, sentía que no me podía concentrar muy bien a la hora de leer y perdía el hilo, empecé a escuchar podcast y audiolibros, sí está padre”.

—El audiolibro lo encontraste como una alternativa distinta del texto.

—“Sí, porque está padre, ya retomé mis lecturas, pero en su momento sí me alivianó, y lo seguí usando, puedes ir a caminar e ir escuchando, puedes ir al gimnasio y lo vas escuchando, o vas de viaje y lo sigues escuchando”, cuando vas en camiones es complicado ir leyendo, “en la bici no lo recomiendo tanto porque, bueno, te pueden aplastar, no puedes caminar e ir leyendo o sea te matas, pero sí puedes ir escuchando algo y caminar, hacer tu rutina”.

—Platícame de tu trabajo acerca de los videopoemas, ¿cómo surge esta propuesta?

—“Me gusta mucho el cine y bueno, también hay toda una explosión de poesía expandida, me gustan mucho esos temas de la digitalidad y la literatura”, y en el escenario de estas expresiones se va integrando la videopoesía, hay muchos antecedentes, desde las vanguardias, el videoarte, el video performance, la video danza y muchas expresiones experimentales, “pero digamos que la videopoesía se puede nutrir de todas ellas, lo más importante es que hay un poema”.

“Di dos veces un taller en el INBAL de videopoesía, un laboratorio virtual de videopoesía, está la parte súper clavada de programación y trucos digitales, pero a mí me gusta abordarlo desde comparar el lenguaje audiovisual”, la sintagmática cinematográfica y la construcción poética, que básicamente tienen los mismos elementos de ritmo, de imagen, de construcción y “creo que también es algo didáctico para las personas que escriben poesía, porque ya crecimos con un lenguaje audiovisual, que ni siquiera sabemos que lo manejamos, vemos una película y claro la entendemos, vemos un meme y claro reímos de inmediato, no nos cuestionamos ni por qué nos reímos, ni cómo funcionó ese lenguaje, pero funcionó”.

—Respecto de la videopoesía, ¿tienes ya algo elaborado tuyo?

—Algunas cosas, “todavía no es así como lo que yo más quisiera, en mi canal puedes ver lo que hemos subido, se llama Goliardxs para el fin del mundo”, (https://www.youtube.com/channel/UCRQnBqP38uXhFuEE_9s0g0g). Ya tiene rato haciéndose la videopoesía, se hace de muchas formas, “no hay una manera específica de decir así se hacen los videopoemas”, hay muchas técnicas, desde animación hasta cosas muy sencillas con tu celular, “así que todo puede funcionar”.

“Los primeros tres videos que subimos a Goliardxs son de unos amigos poetas que son Sonrix, Niño Feo y Kya, la curaduría la hizo un amigo que se llama Jaime”, era sobre poetas Skates y lo grabamos en un parque Skate, “son videopoemas, pero también son retratos, hay algo de documental por el ambiente del parque y obviamente, los poemas”. Luego subimos algunos otros trabajos del laboratorio, está otro, llamado “Cuarentenas, cadáver exquisito” (https://www.youtube.com/watch?v=yDTeRTbvleI) sobre la cuarentena, y uno más viejito que hice con Maricela Guerrero, “un homenaje a Sergio Loó”.

Hay uno que se llama Sofía (https://www.youtube.com/watch?v=UJIBPXWybes) “la idea era hacer un video con esta niña actriz que se llama Sofía, así que vimos como podíamos hacer eso con un presupuesto ínfimo, lo hicimos con plástico, polvo de colores, en la sala de una amiga, tratando de hacer una fotografía interesante, un diseño de arte muy loco, papel aluminio y plástico, cosas muy sencillas, aquí sí importaba mucho hacer una buena fotografía”.

“Lo último que hicimos si fue una cosa súper elaborada, con un bailarín profesional, un montaje, es más un video performance o video danza, pero que también es un videopoema y tiene vfx, gráficos y varias colaboraciones con artistas, no es algo tan casero, ya hay un director de foto, un sonidista; la música es original” (https://www.youtube.com/watch?v=bGD3xILjvZU).

En el taller laboratorio de videopoesía “tú puedes usar tu cámara, tu celular, lo que quieras, restricción. También he visto videopoesía con lenguaje de programación, algo ya muy tecnológico, aunque mi reflexión va más hacia la poesía y el público general, cómo se hace la poesía: melodía, imágenes, desarrollo; hacer un videopoema para mí es ir acompañando al poema, y promover colaboraciones entre los artistas”.

—Para ti, el tema de las redes sociales y las plataformas digitales es algo del día a día, en cuanto a la creación, como una herramienta, como espacios propios de generación de arte.

—“No tanto como quisiera, si quisiera que pudiera ser algo más comercial, meterle publicidad y difundir los videos, eso estaría súper, pero ahorita el canal solo está como en modo piloto, me encantaría poderlos mover de otra manera, empieza a haber festivales y cosas así, la verdad es algo que hago por gusto”.

Reencontrarse con personas como Diana Juárez, creativas y alegres, permite abrir nuevos horizontes, nuevas posibilidades para pensar y disfrutar de la poesía y descubrir expresiones artísticas muy completas, desde lo cotidiano como lo es el parque Skate a un poema acompañado de danza y música original. Estaremos pendientes de sus próximas producciones y en espera de escucharla en el Podcast de Vive el Tiempo.